Existencialismo y cariño

Nivel de ilusión menos diez

Te empeñaste tanto en ser especial

que dejaste de serlo.

One love.

-A.

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Diecinueve

Adiós.

silencio.

el crujir del viento.

una ventana que quedó abierta.

sosiego.

cristales rotos.

cenizas esparcidas por la historia.

un tren con salida inmediata.

canciones repetidas.

ausencias.

desesperación.

el sonido de tu respiración

haciendo temblar

cada parte de mi cuerpo.

hogares abandonados.

estancias de lujo.

sensaciones.

catas de despedida.

escondites abarrotados.

besos prohibidos

y caricias que lo son aún más.

miedo.

tormenta con el cielo despejado.

una voz desquebrajada.

llamadas perdidas.

el pelo mojado.

lunares.

mensajes sin contestar.

cartas escondidas.

tú.

yo.

adiós.

One love.

-A.

Diecinueve

Tiempos felices sin perdices

Eres como escuchar Amaral,

volver a ver Los Serrano

o no entender los besos de Rebelde.

Eres ese capítulo repetido de CSI,

o aquel gol de Oliver y Benji.

Eres una vuelta atrás;

a tiempos felices

que ya no lo son tanto.

Ahora entendemos que nosotros

éramos esos finales

creados para terminar una historia

que ya no tenía sentido

seguir escribiendo.

Yo despertando del sueño

con sobredosis de besos,

tú con amigos resolviendo el caso:

a ver quién había sido el gilipollas

que nos convirtió en polvo.

Al final, ninguno vio el gol de la temporada.

No lo hicimos bien,

ni para despedirnos.

One love.

-A.

Diecinueve

19 de octubre con olor a ti

No he sabido mantenerte a mi vera,

porque nunca se me ha dado bien cuidar a nadie.

Sigues siendo tú a quien quiero cuando todo cae,

pero sobre todo cuando todo va bien.

Sigues siendo tú por quien camino

hasta dónde estés;

por quien me quedo los ratitos que haga falta.

Sigues siendo tú,

porque no importan las heridas que tenga,

ni que ya no sea nuestro momento

Que aunque ya no podamos ser ni estar;

te quiero.

Sabes que quieres de verdad cuando te sientes feliz,

imparable,

en las nubes.

Y aunque no quiera a nadie como te quiero a ti,

y aunque me merezca la pena

tu cariño a medias;

te dejo marchar

y al mismo tiempo

cierro las cartas que te haya escrito.

Te dejo marchar, porque es tu momento,

ahora eres tú

y te prometo que estaré en la sombra

mientras consigues tus sueños.

Y supongo que eso es el amor,

lanzarte al abismo con los ojos cerrados;

y volar.

No mires atrás, ni me busques en la penumbra;

ambos sabemos que no lo puedo evitar.

Y que aunque ahora no sepa muy bien

seguir,

siempre habrá sitios en los que me siento en casa,

siempre habrán diecinueve segundos en los que mi mirada se alzará hasta tu ventana,

siempre habrá recuerdos que intentaré revivir los domingos de resaca,

o quizás tomándome un café en un bar abarrotado.

Porque podemos contar nuestra historia a quien queramos,

las veces que necesitemos,

pero no la van a entender;

somos unos completos incomprendidos.

Ojalá poder volver a besarte lento,

y que no te me escapes;

pero tú ya tienes otras metas

yo otros planes

y nunca coincidimos en aeropuertos

ni en destinos;

pero siempre en paradas fugaces,

y que aunque muchas veces me sumerja en la oscuridad que dejan tus despedidas,

siempre encuentro el modo

de respirar hondo

y quererte.

Ese abrazo

me supo a adiós;

un adiós que nunca supimos decirnos

y ojalá nunca hubiera llegado

pero aquí estamos.

Siempre estaré a tu lado

aunque ya no me veas,

aunque vuelva a escabullirme entre la multitud

como cuando éramos a penas unos niños.

Siempre serás tú

aunque otros den besos donde tú no llegaste,

aunque otros

intenten hacer que te olvide;

es imposible olvidar la primera vez que eres.

En cada cartel de “se busca

que pongo en las paradas en las que ya no me esperas,

cuelgo un poquito de nosotros.

Hoy tu olor me envolvió,

y me sentí vulnerable al no volver a verte.

Mientras cae la noche

de este diecinueve

limpio cada mota de polvo

que hayamos dejado,

y lo guardo entre los versos

que derraman

lo que un día

tu y yo fuimos.

One love.

-A.

Existencialismo y cariño

Decisiones

Siempre estamos tomando decisiones,

hasta cuándo no decidimos,

estamos decidiendo no hacerlo.

Y eso es lo bonito,

que te quedes porque no quieras irte;

que yo te espere porque me mereces la pena.

Y que la sensación de no hacer las cosas bien, desaparezca

porque hicimos lo que en ese momento decidimos hacer

puede ser que no fuera lo que quisimos,

o que no fuera lo que deberíamos.

Pero lo hicimos.

Ahora solo hay que seguir dando un pasito hacia delante,

y no mirar hacia atrás

ni para coger impulso.

One love.
A.

Diecinueve

Cars

Me empeñé en que todos los momentos que pasaran pudieran ser nuestros momentos,

en que daba igual

lo que hiciéramos

o cuánto nos destruyéramos

Porque siempre me pondría el mono de obrera

y reconstruiría nuestro camino,

con sus señales

semáforos

y

pasos de peatones.

Una historia como la de Cars.

Pero sin rehenes.

Siempre dispuesta

a hacer brillar

el camino

que debajo

contenía

capas y capas

de tierra y notas de despedida.

Quería que cada oportunidad se convirtiera

en un final feliz

en un nosotros

en un por fin

en un esta vez no te dejo escapar.

He decidido cerrar el libro,

y comenzar.

Porque no quiero esperar que sea nuestro momento

ni hacer de cada uno

una rotura más en nuestra delicada piel.

Ahora es,

la hora de construír

un camino

en el que nos queramos libres

y

ojalá que juntos.

No quiero que seas el nombre de un verano,

no quiero que sigas siendo

aquel

y si…

Quiero que seas tú.

Y yo quiero ser yo

sin miedo

a que te vayas,

a que te asustes

a que ya no estés.

No quiero más llamadas de una noche

en las que yo te cuente un nuevo amor

y tú disimules que te da igual.

No quiero más lágrimas,

quiero que vuelvas a levantarte para hacerme una manzanilla

y que nunca te acostumbres de mi.

Que el amor nunca es rutina, y si es rutina no es amor.

Hay que tirar la toalla

para comenzar a ducharse juntos

y liberar

aquellas poesías del pasado en las que nos hayamos alejado.

Recordarlas

y aferrarnos

a los momentos

en los que tú ya no, y yo tampoco

pero siempre hay tiempo para estar

sin hacer nada pero mirando hacia el presente;

o

siéndolo todo mirando hacia ninguna parte.

Quería hacer de cada momento

nuestra oportunidad

para ser reales,

y salió mal

horriblemente mal.

Nosotros ya éramos reales,

nuestro momento era ése;

y éste ya no lo es.

Ya

no

hay ningún momento más

ni futuro ni presente;

ni me volveré a poner ningún mono de obrera

para hacer el trabajo de dos;

porque ahora

me toca a mi

forjar

mi propio camino

con el brillo que me quitas

cada vez que regresas sin volver.

Y ojalá un día,

vuelvas para quedarte;

me vuelvas a abrazar fuerte

pero esta vez, sin miedo a no volver a verte.

One love.

-A.

Diecinueve

No importan

No importan las veces que te caigas,

siempre habrá alguien que te dé su última gota de aire

para que puedas seguir quemándote

con esa luna a la que no puedes abrazar.

La belleza se cala en las vetas de cada beso que hemos perdido,

y el odio quiere destruír todo aquello a lo que un día le pusiste fe para que siguiera creciendo,

y en cada abrazo que me sabe a despedida

se desprenden las piedras del puente

que hemos construído.

Tengo miedo a que nos caigamos,

porque ambos sabemos que lo vamos a hacer,

y no importa cuando

porque todo lo hacemos

a destiempo.

Y ojalá nunca dejes de mirarme

y salvarme,

ojalá nunca dejes de ser,

de buscarme.

Y ojalá nunca nada se rompa,

y si lo hace

sepamos curarnos

dándonos un beso

y digas eso de que hasta dentro de un año no se repite,

aunque no lo podamos evitar.

Porque no importan los muros de diecinueve metros de altura pongamos,

ni las diecinueve milésimas de segundo que necesitamos para entender

que no nos vamos a olvidar de nosotros,

porque aunque diga eso de que las historias que duran son las que no empiezan,

hace mucho que la nuestra nos hizo ser pero también estar.

Somos de ser mucho

pero de estar “poco a poco”

Yo te escucho

y tú me lees.

Y mientras esto funcione,

no hay más allá,

ni nada que esperar.

No me puedo sentar y esperar a que te vayas,

tengo que abrazarte por cada vez que no lo pueda hacer,

y aunque las grandes cosas sean pequeños abrazos en las despedidas

prefiero cuando llego y me abrazas

y el tiempo se deshace.

Cuando no nos volvamos a ver

te enviaré cada carta que te escribí

para que sonrías

cuando pienses en lo que conseguiste hacerme

sentir.

Y he dejado de intentar entender que somos,

que fuimos

y en que nos estamos convirtiendo;

porque solo quiero que te quedes un ratito más

o que mi tristeza se aleje del todo.

No importan,

las veces que no te vea a mi lado

ni las veces que elijas otros besos;

sólo prométeme que serás feliz.

Eres jodidamente increíble.

Y aunque yo algún día deje de estar,

nunca dejaremos de ser,

aunque no sea el momento,

y la tormenta ya haya cesado;

siempre sabremos

(donde)

encontrarnos.

Este poema está recitado por mi en el siguiente enlace:

No importan – Andy

One love.

-A.

22

1 de septiembre

El otro día,

abrí un libro

por una página cualquiera,

ya sabes,

como nos gusta,

y ahí estabas.

Tú nombre en mayúsculas.

Lo cerré al momento, lo volví a poner en la estantería

y me fui de la habitación.

No sé que poema era.

No pude leerlo,

quizás algún día tenga la fuerza que se necesita

para que no me duela recordarte;

quizás pueda verte y no me sienta en la obligación

de bajar la cabeza

o

torcer la mirada.

Éramos invencibles,

con unas ganas de comerse el mundo

imparables;

pero al final el mundo nos comió

y nos devolvió por separado.

Y me fui,

sin despedirme;

pero ahora

por fin

eres feliz

y te ha costado,

claro que sí;

y has llorado

por nosotras

con la fuerza de un titán;

y te has caído

pero has aprendido

a levantarte sola,

a seguir adelante,

sin necesidad

de que nadie te susurre

“que tú puedes”

porque por fin

sabes

que puedes.

Y no importa,

las veces que te vengas abajo,

siempre puedes releer los mensajes;

y no importa las veces que cumplas años

siempre puedes volver a ver los vídeos

sólo tienes que cambiar el número de años;

y no importa lo lejos que me aleje de ti,

porque es imposible olvidarme de ti.

Porque me hiciste ser yo,

y porque eres inolvidable.

Ojalá pudiera estar ahí,

organizarte

una fiesta de esas,

que nadie sabe que te gustan;

o llevarte muy lejos

para que amanezcas en una playa de Valencia

recordando lo orgullosa que tienes que estar de ti misma.

Espero que algún día,

nos sentemos,

en una cafetería

y sin hablar más

decidamos irnos a Madrid,

lejos.

Supongo que te gustaría que te buscara

y te diga lo orgullosa que estoy de ti;

aunque tenga que irme sin ti.

Cuando me necesites, búscame en ti,

y ahí estaré;

porque no importan los años que pasen

que si te hago falta

solo tienes que llamarme

y sabes dónde buscarme.

No importan los kilómetros que haya en el medio,

porque me hiciste una promesa

y sé que estarás

si dejo de respirar

y ya no puedo llamarte.

Te avisarán y tú irás;

sólo espero que también me avisen a mi.

Y ojalá

cojas la maleta

y cumplas tus sueños;

ojalá nunca te olvides de lo que eres capaz de hacer,

que cuentes nuestras historias en tu bestseller (no te pediré ningún derecho, puedes poner mi nombre)

y nunca dejes de escribir ni de ser tú.

Y ya sabes que va por ti, espero que seas feliz.

Ya sabes, te quiero

de aquí al fin del mundo.

One love.

-A.

Diecinueve·Existencialismo y cariño

Sácame a bailar

Estoy muriendo por dentro,

desgarrándome en cada paso

que me hace volver a caer

al único mundo que me salva las veces que ya no estás.

No puedo pedirte perdón,

me tengo que pedir perdón a mi,

por haberme fallado

y por no haberme querido.

No puedo disculparme

por haberte buscado en la penumbra del abismo,

en la sepultura de mi cuerpo

esperando ser deseado

o quizás llorado y aclamado por alguien.

Viajo las veces que necesite al pasado,

para recordarme

que el color del hilo que nos unía ya se destiñó;

pero que recorreré las veces que haga falta esa calle

para que la poesía me devuelva aquello que tú me arrebataste.

Que sólo queda humo en las palabras que intento liberar

de mi mente cansada de ti;

que sólo consigo recordar el desastre que hicimos con cada oportunidad

que sólo consigo recordar el espejo temblando de miedo

y un reflejo roto;

y cómo sean 7 años más de mala suerte,

decido lanzarme del puente en el que ya no haya candados que recuerden lo que fuimos.

Estoy muriendo porque siguen habiendo quienes bailen a ritmo de bombas,

porque se necesitan de cartas para respirar a gusto entre barreras.

Estoy muriendo de pena,

porque el mundo se derrumba cuando miramos hacia arriba pidiendo clemencia,

porque las voces susurran que te vayas, eres quien consigue silenciarlas y quieren seguir chillando un rato más.

Sueño que voy andando

descalza

en un lugar

perdida

en el que puedo escuchar el crujir del suelo

mientras las margaritas conservan todos sus pétalos,

y tú me esperas

para hacer de la luna un testigo precioso

de nosotros.

Sácame a bailar,

porque no he venido a verte en vano,

he venido a atreverme a pisarte,

a romper la suela de mis zapatos inexistentes,

a sudar.

He venido a cambiar las cosas,

ha hacer de mis abrazos

el abrigo favorito de quien pasa frío,

a darle sonrisas

a quien desahuciaron en antaño.

He acariciado a la luna,

dijo que esta vez lo estábamos haciendo bien,

allá vamos.

One love.

-A.