22

1 de septiembre

El otro día,

abrí un libro

por una página cualquiera,

ya sabes,

como nos gusta,

y ahí estabas.

Tú nombre en mayúsculas.

Lo cerré al momento, lo volví a poner en la estantería

y me fui de la habitación.

No sé que poema era.

No pude leerlo,

quizás algún día tenga la fuerza que se necesita

para que no me duela recordarte;

quizás pueda verte y no me sienta en la obligación

de bajar la cabeza

o

torcer la mirada.

Éramos invencibles,

con unas ganas de comerse el mundo

imparables;

pero al final el mundo nos comió

y nos devolvió por separado.

Y me fui,

sin despedirme;

pero ahora

por fin

eres feliz

y te ha costado,

claro que sí;

y has llorado

por nosotras

con la fuerza de un titán;

y te has caído

pero has aprendido

a levantarte sola,

a seguir adelante,

sin necesidad

de que nadie te susurre

“que tú puedes”

porque por fin

sabes

que puedes.

Y no importa,

las veces que te vengas abajo,

siempre puedes releer los mensajes;

y no importa las veces que cumplas años

siempre puedes volver a ver los vídeos

sólo tienes que cambiar el número de años;

y no importa lo lejos que me aleje de ti,

porque es imposible olvidarme de ti.

Porque me hiciste ser yo,

y porque eres inolvidable.

Ojalá pudiera estar ahí,

organizarte

una fiesta de esas,

que nadie sabe que te gustan;

o llevarte muy lejos

para que amanezcas en una playa de Valencia

recordando lo orgullosa que tienes que estar de ti misma.

Espero que algún día,

nos sentemos,

en una cafetería

y sin hablar más

decidamos irnos a Madrid,

lejos.

Supongo que te gustaría que te buscara

y te diga lo orgullosa que estoy de ti;

aunque tenga que irme sin ti.

Cuando me necesites, búscame en ti,

y ahí estaré;

porque no importan los años que pasen

que si te hago falta

solo tienes que llamarme

y sabes dónde buscarme.

No importan los kilómetros que haya en el medio,

porque me hiciste una promesa

y sé que estarás

si dejo de respirar

y ya no puedo llamarte.

Te avisarán y tú irás;

sólo espero que también me avisen a mi.

Y ojalá

cojas la maleta

y cumplas tus sueños;

ojalá nunca te olvides de lo que eres capaz de hacer,

que cuentes nuestras historias en tu bestseller (no te pediré ningún derecho, puedes poner mi nombre)

y nunca dejes de escribir ni de ser tú.

Y ya sabes que va por ti, espero que seas feliz.

Ya sabes, te quiero

de aquí al fin del mundo.

One love.

-A.

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22

Nos(otras)

Nosotras fuimos como un globo aerostático

Nos aferramos a nosotras mismas, creamos un globo a base de confianza y soledad.

Nos subimos a él para salvarnos de quedar a la deriva en una isla llena de peligros.

Nos subimos a él sin reparar en el precio que teníamos que pagar por el viaje.

Las aves

la basura del cielo

la lluvia

el viento

fueron rompiendo

nuestro salvavidas,

pero nosotras queríamos seguir subiendo hasta donde nadie pudiera llegar.

El fuego se debilitaba,
la tela se rompía.

A cualquier coste queríamos salvarnos.

Le pusimos parches y tiritas a base de excusas y mentiras.

Como no podía ser de otra forma, el globo estalló y caímos en picado.

Abrimos los paracaídas y nos aferramos la una a la otra,

mintiéndonos

los dichosos pájaros picoteaban nuestra ropa y nuestra piel;
rompieron el paracaídas.

Ibamos a contra corriente,

a punto de estallarnos contra el suelo

y

nos soltamos.

Ahora poco sé de ti, que siempre has sabido donde querías llegar, que te caen mal esas a las que abrazas y que lloras por mi de vez en cuando.

Te juro que quise hablarte,

pero tú ya no eres tú,

viajas en etiquetas que no te corresponden,
y con personas que a penas les importas.

No quiero que creas que te escribo para desestabilizarte,

si yo estoy igual que tú;

entre planes z

y un amor al que por fin he podido besar.

Me gustaría que fueras coprotagonista de tanto cambio

de cada nuevo personaje

y de cada retorno de personajes ya muy antiguos.

No supimos quedarnos en aquella isla por miedo a conocer cosas nuevas,

nos decidimos a comenzar un viaje hacia las profundidades

que derrumbaron nuestra amistad

por el afán de querer ser eternas.

Y eternas vamos a ser, de eso no tengas miedo,

hemos explotado contra el suelo

hemos hecho de cada tormenta lo que hemos podido

hemos destruído a cada pájaro que nos quiso romper.

Pero hay pájaros que no deberían de haber picado

porque sabían que no ibamos a traicionar el amor que les tenemos.

No hace falta que exageres tu presencia cuando me doy cuenta de que estás,

no abras ninguna herida,

no hace falta.

Te juro que iba a hablarte

pero ya no me necesitas.

Has aprendido a volar sola

con tu propio equipaje.

Ten cuidado a quien invitas a bailar

no vaya a ser que te pisen las alas.

Hasta la próxima, ya sabes te quiero

aunque cada vez te echo menos de menos,

esa persona que te ha invadido no me convence,

he preferido quedarme en tierra

por si me tiras.

One love.

-A.

22

Días como hoy

Los día(s) como hoy me dan ganas de hablarte.

Me dan ganas de decirte que te quiero,

que te extraño

y que la vida ha cambiado tanto

que lamento que no veas los progresos que he logrado o las veces en las que me he caído.

Me repito tus consejos y son los únicos que a duras penas intento seguir,

me creo conversaciones en mi mente y sé perfectamente lo que me dirías en cada circunstancia

sé que no dejarías que me apagara.

Me estoy olvidando de mi,

de como era,

me encuentro pérdida entre mierdas que me repiten constantemente hasta que me autoconvenzo de que no soy lo suficiente.

Supongo que nos merecemos,

eso de echarnos de menos,

el que (a)hora escuches

miedo y asco mientras no soy yo la que te la canto (o grito a pleno pulmón),

nos merecemos que los libros

nunca entiendan las veces que marcamos con posits

eso que más nos define.

Nos lo merecemos por mal cuidarnos,

por dar por sentado

que no nos ibamos a dañar jamás

y que Santiago estaba a dos pies.

Lo que más me duele,

entre todo

es el pensa(r) que no hay ningún diecinueve en los que pienses en mi,

o ningun veintidós en los que te acuerdes de nuestras cartas.

Tengo miedo que te hayas olvidado de todo,

y que te olvides que la que tienes al lado

no tiene ni puta idea de lo que sientes.

Que, tal vez por culpa mía,

estás envuelta por millones de capas de acero,

en las que ya no te enfrentas a los problemas que te rodean,

que sigues siendo ese cristal quebrado y tapado con papel film

del que nadie se repara.

Que no te engañes,

y que aún en la distancia,

espero ser la única que logre entenderte.

Hay días, en los que relleno papeles especiales, asisto a charlas que también lo son, o a lugares a los que denomino “de nosotras”.

Que en un pasado deseamos estar en nuestro futuro

y dejamos de estar en nuestro presente.

No tienes ni puta idea de como me siento,

las ganas de saltar al precipicio.

Ya no confío en nadie.

Estoy empezando a quererme y me siento bien.

Llevo nueve meses, o quizás menos, sin sumergirme en nuestra caja con purpurin(a). No puedo entender que por mucho que gire el mundo, tú ya no estés en ningún segundo.

Estoy empezando a entender que nadie podrá darme razones suficientes como para que llegue a querle como te quise a ti. Porque jamás habrá nadie como tú.

Y aunque qu(i)zás yo ya no vuelva a ser como una vez fui,

me he convertido en algo mejor.

(O tal vez es lo que deseo ser)

Nota mental de cualquier 22:

Nunca te olvides de perdona(r)me, yo ya lo hice.

Lucha por cada meta, logra aquello que siempre has soñado.

Nunca te olvides de anteponerte, y gracias por convertirme en algo mejor.

One love.

-A.

22·Diecinueve·Existencialismo y cariño

Fallo(S)

Tenemos la manía de quedarnos con los errores y las caídas cuando nos separamos de alguien.
Tenemos la puta manía de teñir de negro relaciones que nos hicieron especiales.

Y yo tengo la manía, de bloquear las decisiones importantes,

de evadirme de las consecuencias,

de dormir mucho y no pensar en lo que perdimos.

Así con el tiempo, vienen todos los recuerdos de golpe,

se caen encima de mi débil cuerpo y me destruyen.

Con el tiempo, reconstruyo lo bueno y las sonrisas.

Los viajes, las tardes de sofá y de Buscando a Dory, de fiestas sin alcohol, de excursiones con más del que deberíamos; de inviernos calientes, de clases frías, de arriesgarnos a cinco minutos más, de te espero a pesar de todo y estoy a tu lado aunque venga lo que venga.

Los secretos, los cafés y los paseos.

Las risas, las apuestas y las ganas.

Tenemos la manía de guardar en una carpeta los momentos felices, de autoconvencernos de que lo es malo es demasiado malo, que es mejor tirar con todo y comprar uno nuevo (que ese traiga los extras que queremos).

Tengo la manía de alejarme del daño una vez que ya me lo hicieron, protegiéndome de que los buenos momentos me suban a las nubes. Porque sabemos que todas las predicciones avecinan tormenta y hostia terrible.

Que sí, que nos olvidamos de las cosas buenas que nos dan las personas cuando estas ya no están.

Pero que las eches de menos no significa que las necesites de vuelta. – O tal vez las echamos de menos porque las necesitamos-.

Pero al fin y al cabo, somos las decisiones que tomamos. Somos recuerdos.

Somos una mezcla entre recuerdos y lo que han hecho con nosotros.

Somos idas y venidas, somos “te necesito” y cumplir promesas en tiempos y lugares separados. Cumplir sueños en estrellas diferentes, pero pensándonos, sobre todo siendo aunque no seamos.

Y por si me lees, que la caja ya no es azul, que es blanca y gris -con purpurina; que tiene más de nosotras de lo que tenía. Pesa algo más pero sigue en el mismo lugar. Que los vasos siguen adornado la esquinera, que tus secretos siguen a salvo conmigo y que lejos, las promesas se siguen cumpliendo.

Que no se si te acordarás de mi, pero aunque siempre me dijiste que no es bueno vivir del pasado; prefiero escribirte de vez en cuando. Y aún soy una aficionada, que te escribe para contarte como le va la vida.

Diciembre se ha hecho eterno y demasiado frío sin él y sin ti.

Espero que me leas de vez en cuando, y ya sabes que va por ti.

A veces, como hoy te echo de menos, hasta la próxima.

Para S:

Espero que no te olvides que eres magia, princesa.

Y que si lo olvidas, échate purpurina mientras escuchas a Rasen.

One love.

-A.